domingo, 12 de diciembre de 2010

Alguna luz sobre el descontrol en el Parque Indoamericano



Extracción de la nota que escribio Luis Bruschtein en Pagina 12



...Macri había descartado la idea de construir viviendas populares para transformar las villas en barrios. La propuesta que estaba diseñando el PRO era entregar los títulos de propiedad de los terrenos sobre los que se habían construido casitas en villas como Piletones, Villa 20, 1-11-14, 3, 6, 17, 19 y 21-14.




El objetivo de otorgar los títulos de propiedad es que de esa manera, sin siquiera efectuar los gastos millonarios que implicaría la construcción de nuevas viviendas, el mercado mismo se encargaría de erradicar las villas comprando los terrenos y las casitas baratas para realizar emprendimientos inmobiliarios de más envergadura. La concepción del proyecto, al que el PRO define como “el más progresista que se ha impulsado en la ciudad”, proviene más del sector de empresas inmobiliarias y constructoras que de los habitantes de las villas. Si la idea de los asesores de Macri fue convertir ese problema en un negocio que al mismo tiempo lo resolviera, y usarlo como un fuerte argumento de campaña electoral, lo que logró fue desatar una tempestad en el complejo entramado social de las villas porteñas, sobre todo en Los Piletones y en la Villa 20, que se habían mencionado como las primeras en beneficiarse de esas promesas. En los cálculos del PRO, en julio, cuando estaba previsto que comenzaran las entregas de los títulos, el país estaría sumergido en plena campaña presidencial, con un candidato macrista presuntamente ganador en el distrito porteño.

 Y allí estaba el candidato Macri, todavía jefe de Gobierno, repartiendo títulos de propiedad en las villas.


martes, 7 de diciembre de 2010

La distancia entre lo real y lo transmitido en la comunicación y los factores que intervienen en el proceso.

En el acto de la comunicación, que uno supone natural y espontáneo, aparecen muchos factores que construyen lo manifestado, y que no siempre se corresponden con lo real, no está ajeno a las subjetividades propias del emisor y/o el receptor.
Tanto uno cómo otro,  transmiten su color específico al mensaje primario, transformándolo en uno nuevo, aportándole su tinte y generando cambios.
Nunca el mensaje original transita el proceso comunicacional inmutable, sin manchas, sin ser tocado y renovado por sus participantes.
Visto desde el emisor, la mayor o menor intención, el mayor o menor interés en lo comunicado, va a marcar el grado de intromisión propia en el mensaje.
El propósito de comunicar algo específico y de formar una opinión determinada, puede hacer que, en algunos casos, se tergiverse la realidad, manipulando la información para persuadir o influir en el receptor. Tanto en lo masivo cómo en lo individual la subjetividad del emisor deforma la realidad.
Visto desde el receptor, los presupuestos establecidos sobre el emisor, acerca de su autoridad, competencia, etc., impiden la objetiva lectura de lo recibido, ya que en ello intervienen  preconceptos acerca de quien comunica, clasificando, jerarquizando al emisor y posicionándose en consecuencia. El rol adjudicado previamente al emisor, va a marcar un camino específico en ese vínculo.
Aunque en diferentes niveles siempre es así, es importante remarcar la necesidad de estar atentos a esto, para acercarse lo más posible al hecho concreto que se transmite.
El hecho comunicativo concreto sufre variantes, buscadas o no, voluntarias e involuntarias, y achicar esa brecha depende de determinadas circunstancias.
En el caso de la manipulación masiva de la información, la participación ciudadana, la organización, el involucrarse activamente en lo social y político nos sitúa en algo más que simples espectadores pasivos. Una  masa crítica unida soporta mejor el embate del poder corporativo que un ciudadano solo. Manteniendo además siempre despierta la mirada discriminante, que no espera que le sea entregado todo previamente digerido y resuelto, sino que es capaz de pensar en forma individual.
En el caso de la percepción personal es fundamental estar atentos y ser críticos en relación a los imaginarios que depositamos en el otro, que nos hacen leer, no ya lo que dice, sino lo que entiendo de lo que dice. El análisis que haga sobre mi particular mirada me permite comprender mejor la realidad transmitida. El grado de libertad que tenga acerca de esos posicionamientos ilusorios es directamente proporcional al grado de claridad que tenga acerca del mensaje transmitido.
Resumiendo, la realidad siempre va a ser percibida  parcialmente, el grado de separación entre lo que se transmite/recibe y la situación real, dependerá de la competencia, la madurez y de cuánto queramos involucrarnos en ello, entre otras cosas.
Aceptando que la realidad percibida por una persona es “su” realidad, y que la realidad del vínculo es la que ese vínculo puede percibir, acercarse a la experiencia en su forma más pura y original precisa de nuestro compromiso en los aspectos antes citados.   



Leandro Ibañez

viernes, 3 de diciembre de 2010

"Ponete una de terror"


No podía creer lo que veía. Afiches a lo largo de la avenida Callao. No lo podía creer.
Es impresionante la desesperación que tienen...
Se supone que son afiches de la juventud radical quienes se reivindican como progresistas. 
¿Entonces esta es la propuesta que tienen?